Iglesia Maronita Uruguay
Parroquia NUESTRA SEÑORA DEL LIBAN0

Coro de la Parroquia

La música es muy importante en todas nuestras celebraciones por eso queremos compartir algunas de las canciones que más utilizamos al celebrar la misa


24- VIENEN CON ALEGRÍA

VIENEN CON ALEGRÍA, SEÑOR,
CANTANDO VIENEN CON ALEGRÍA, SEÑOR,
LOS QUE CAMINAN POR LA VIDA, SEÑOR,
SEMBRANDO TU PAZ Y AMOR.  (Bis)

Vienen trayendo la esperanza
a un mundo cargado de ansiedad,
a un mundo que espera y que no alcanza
caminos de amor y de amistad.

Vienen trayendo entre sus manos
esfuerzos de hermanos por la paz,
deseos de un mundo más humano
que nace del bien y la verdad.

Cuando el odio y la violencia
aniden en nuestro corazón,
el mundo sabrá que por herencia
le aguardan tristezas y dolor.


87- TU HAS VENIDO A LA ORILLA

Tu has venido a la orilla
no has buscado ni a sabios ni a ricos
tan solo quieres que yo te siga

Coro:
Señor, me has mirado a los ojos
sonriendo has dicho mi nombre
en la arena he dejado mi barca
junto a ti buscar otro mar

Tu sabes bien lo que tengo
en mi barco no hay oro ni espadas
tan solo redes y mi trabajo
Coro:

Tu necesitas mis manos
mi cansancio que a otros descanse
amor que quiera seguir amando
Coro:

253- PON TUS MANOS

Pon tus manos en las manos del Señor de Galilea.
Pon tus manos en las manos del Señor que calma el mar.
Es Jesús, el que te va a cuidar, noche y día sin cesar.
Pon tus manos en las manos del Señor que calma el mar.

Pon tus pies en las huellas del Señor de Galilea.
Pon tus pies en las huellas del Señor que calma el mar.
Es Jesús, el que te va a cuidar, noche y día sin cesar
Pon tus pies en las huellas del Señor que calma el mar.

Y en tus labios la palabra del Señor de Galilea.
Y en tus labios la palabra del Señor que calma el mar.
Es Jesús, el que te va a cuidar, noche y día sin cesar
Y en tus labios la palabra del Señor que calma el mar.

Pon tus manos en las manos del Señor de Galilea.
Pon tus pies en las huellas del Señor que calma el mar.
Es Jesús, el que te va a cuidar, noche y día sin cesar.
Y en tus labios la palabra del Señor que calma el mar.

52-  MIRA NUESTRA OFRENDA

Mira nuestra ofrenda,
mírala, Señor,
todo te ofrecemos
para unirnos más.

Porque tu misa
es nuestra misa,
porque tu vida
es nuestra vida. (bis)

¿Qué podemos darte,
nuestro Creador?
Sólo nuestra nada:
tómala Señor.